Más que atrapado por los dos oficiales, el enemigo gay se dejó atrapar. Por encima de los pantalones de los uniformes, el enemigo pudo ver lo grandes que podían ser las pollas y decidió entregar su culo y boca para ser follado. Lejos de ponerle las esposas y llevarlo preso, los dos oficiales lo desnudaron y le dieron una zumbada que nunca olvidará. Hacer el amor y no la guerra fue lo que dejaron en claro!

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